Mostrando entradas con la etiqueta pacu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pacu. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de marzo de 2015

Producción comercial de Pirarocu, se puede lograr de manera sostenible

Amigos Acuicultores,

Siguen los paises amazónicos, Perú y Brasil, con su pujante desarrollo de la producción comercial de especies nativas como lo son la Cachama blanca (Piaractus brachypomus) y negra (Colossoma macropomum) y la nueva gran especie en Auge, el Pirarocu (Arapaima gigas), que posee una excelente aceptación en el mercado, con precios altamente llamativos, especialmente en el mercado norteamericano y europeo, lo que ha generado que esta última especie crezca en produción de manera muy rápido.

Pero esta alta demanda y los excelentes resultados zootecnicos de campo, no quiere decir que se produzca sin cumplir con las minimas normas de impacto ambiental, o sin desarrollar nuevas alternativas nutricionales para optimizar el potencial de estas especies.

El siguiente articulo describe un excelente ejemplo de desarrollo de empresas que le han apostado a las especies amazónicas y que van en franco crecimiento.

Cordialmente,

Silver Corporation, un ejemplo de sostenibilidad y compromiso con los peces amazónicos

El paiche (Arapaima gigas) es un pez gigante del Amazonas al que la acuicultura está dando una segunda oportunidad para sobrevivir y ser deleite de la gastronomía. Conforme avance la domesticación, este pescado de rápido crecimiento, capaz de crecer 10 kilos en 18 meses en condiciones de cultivo, proveerá a cada vez más consumidores de nutritiva y saludable carne de pescado con alto contenido en Omega 3, 6 y 9.

Silver Corporation es una empresa dedicada al cultivo de peces tropicales ubicada en el Fundo Palmeiras, sector Villa Capiri, distrito Río Negro, provincia Satipo del Departamento de Junín. En la empresa son conscientes del doble reto que se les presenta por delante: la sostenibilidad de las especies amazónicas y el disfrute de poder consumir pescado fresco de alta calidad durante todo el año.
Es una empresa joven, fruto del sueño de Israel Silva y su familia, con una amplia formación en el mundo de los negocios y en acuicultura. Nacida en 2009, Silver Corporation ha comenzado sus operaciones con la ambiciosa visión de convertirse en líderes en la oferta de peces y productos amazónicos. Como filosofia de empresa, se han propuesto la crianza de paco (Piaractus brachypomus), gamitana (Colossoma macropomum) y paiche (Arapaima gigas) de manera natural y sostenible, ambientalmente amigable, con alto valor agregado, y capaces de generar desarrollo y bienestar social a las comunidades del entorno en el que se producen.

Actualmente, la empresa se encuentra en pleno proceso de expansión, avanzando en la domesticación y producción del paiche. Según informan desde la empresa, las previsiones son las de pasar en 2 años a producir 300 toneladas métricas anuales. Un reto posible y viable avalado por el prestigio nacional e internacional que la especie tiene en los principales restaurantes del país.

Alianza Estratégica con la Universidad Nacional Agraria La Molina

unalm-ing-victor-vergara-paiche  
Ing. Victor Vergara Víctor Vergara. Jefe Alimentos UNALM /@misPeces
  Desde el comienzo, esta empresa ha tenido clara la importancia de ir de la mano de la investigación, aprovechando para ello las nuevas posibilidades de financiación que ofrece el Gobierno. Un esfuerzo innovador y continuo que requieren este tipo de empresas.

Es importante destacar también la alianza estratégica creada con el PIPS en Alimentos de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), con la que vienen desarrollando mejoras en el alimento óptimo para estos peces en cada fase de cultivo.

Fruto de este acuerdo, empresa e investigadores han venido programando, diseñando, produciendo, y experimentando con distintos alimentos que permitan contar con resultados altamente confiables sobre el comportamiento productivo. Para generar una mayor eficiencia y menor costo de producción, tanto en los piensos como en los peces de interés comercial como son el paiche, la doncella, el paco, la gamitana y el sábalo de cola roja.

La empresa, por su parte, está brindando facilidades para que los estudiantes de postgrado de la Universidad, personal técnico, y egresados involucrados en la investigación puedan desarrollar su trabajo investigador en estas especies amazónicas.

Mediante un proyecto financiado a través de FINCyT, en el laboratorio que la empresa posee en Satipo, han desarrollado la tecnología de reproducción de especies como la gamitana, el paco, la doncella (Pseudoplatystoma fasciatum) y el paiche.

Este laboratorio de procesos propio permite la realización de los procesos de reproducción e incubación para el mejor manejo de los alevines que producen. La tecnología desarrollada es propia, lo que les permite también proveer a otros productores locales.

Igualmente la instalación cuenta con una zona de cuarentena de los peces que ingresan, de manera que se van adaptando gradualmente a las nuevas condiciones de cultivo.

Comprometidos con la calidad

fundo-palmeira-vista-generalSatipo es una región reconocida por su importancia en la producción de frutas tropicales, café y cacao. El Fundo Palmeira aprovecha las buenas condiciones climáticas y de acceso a manantiales cristalinos para desarrollar sus cultivos de peces en sus 5 hectáreas de espejos aguas.
La actividad piscícola por tanto podría convertirse en otro de los estandartes agroindustriales de la zona.

Además, una apropiada conexión con Lima, la capital del país, les permite que el producto pase del estanque a la mesa en menos de 10 horas garantizando un alto estándar de frescura. Un proceso en el que se cuidan de manera especial los procesos de sacrificio, envasado y conservación del pescado.

Entre sus clientes se encuentran las principales cadenas minoristas del país como son Supermercados Peruanos, propietarios de Vivanda y Plaza Vea, e Hipermercados Tottus, así como también abastecen al mercado local de la Selva Central del país.

Tomado de mis peces.com

miércoles, 3 de julio de 2013

Producir cachama y arroz si es posible

Colegas Acuacultores,
Muchs veces esperamos que las nuevas tecnologias lleguen de lejanas tierras, de otras latitudes y tal vez nos negamos las posibilidad de generar nuestras propias tecnologias, mas aún con los recursos propios, con los que nos ha premiado nuesto joven continente.
 
Les envio este artículo de un nuevo sistema productivo implementado en la provincia del Chaco en Argentina, donde realizan un doble aprovechamiento de la tierra, los recursos y el tiempo.
 
Un ejemplo a seguir....


 Julio 2 de 2013

Hay un nuevo tipo de rotación


Hay un nuevo tipo de rotación Ver más fotos

 

Un productor puso en marcha un sistema de alternancia que une agricultura con piscicultura. Proyectan convertir a la provincia en la mayor productora de pacú del país.

Cuando se habla de producciones agropecuarias sustentables, la rotación de cultivos es una de las primeras cosas que vienen a la mente. Sin embargo, al definir esa rotación, difícilmente se piense en explotaciones que combinen arroz con piscicultura. Los productores chaqueños de Arrocera San Carlos no sólo lo pensaron, sino que además lo pusieron en práctica. De esta forma, ganaron en sustentabilidad e inauguraron un tipo de alternancia entre productos inédita en el país.
La empresa explota hoy unas 3.800 hectáreas en la localidad de La Leonesa –ubicada en el este de la provincia– destinando más de 400 de ellas a la producción combinada y rotativa de arroz y pacú. El proyecto en marcha ampliará esa superficie hasta alcanzar las 1.000 hectáreas, con una producción de 3.000 kg/ha de pacú. Además, en las próximas semanas se inaugurará una planta de faena, que será una de las piedras angulares del emprendimiento que proyectará a la provincia del NEA como la mayor productora de pacú del país. Una planta de alimento balanceado para los peces completará el proyecto, ya que el alimento constituye –por su costo– el principal limitante al crecimiento de la producción.
El emprendimiento comenzó en circunstancias menos venturosas que las que hoy vive la empresa. Martín Meichtry –arrocero de sangre, quien junto a su padre ideó el nuevo sistema– cuenta que hace unos cuatro años arreciaban las críticas contra su producción desde distintos sectores de la sociedad, que aducían una supuesta contaminación ambiental. “Puede sonar como una frase común, pero ante ese momento de crisis, encontramos una oportunidad”, señala Meichtry al ser consultado para compartir su testimonio, en el blog de Claas, y explica: “La forma que se nos ocurrió para demostrar que no había contaminación era hacer una cría de peces en esos lotes ya que debido a la alta sensibilidad que estos tienen no sobrevivirían si existiese algún tipo de contaminación en el suelo, en el agua, ni en el sedimento. Y esto, que comenzó como un experimento, fue creciendo hasta alcanzar hoy unas 450 hectáreas construidas, todas pobladas con pacú”.
En lo que hacía a la producción de arroz, la experiencia acumulada en más de 30 años, y la tecnología ya estaba en su lugar: sembradoras, canales de riego, sistemas de bombeo y drenaje, así como también cuatro cosechadoras Claas que le permitían cosechar la totalidad de las hectáreas en tiempo y forma. En cuanto al pacú, el know how lo aportó Nestor Gromenida, un piscicultor de Clorinda, Formosa, con 20 años de experiencia a sus espaldas. A partir de allí, comenzaron las tareas de remodelación necesarias para la alternancia de las producciones.

El sistema en marcha
“Para hacer posible la rotación se debe reacondicionar el camino perimetral de la producción de arroz, elevándolo aproximadamente unos 1,5 metros. Luego se siembra el arroz en forma convencional, entre septiembre a octubre. El arroz crece durante todo ese verano, y en marzo-abril, se cosecha”, cuenta Meichtry, para después detallar los pasos siguientes: “luego de cosechado el arroz, se vuelve a llenar de agua el lote –hasta un metro de altura– y ahí se plantan los pacúes, que en lo que queda de ese año, se alimentan de los restos del cultivo, el rastrojo, las plagas de arroz (como los caracoles), las malezas que puedan haber quedado y el plancton que resulta de las descomposición de todas estas materias”.
“Al llegar la primavera, cuando las temperaturas superan los 20 grados –explica Meichtry– se le da al pacú alimento balanceado, y para abril-marzo, tenemos el producto terminado, que puede ser cosechado durante todo el invierno. Entonces, a la primavera siguiente se puede volver a sembrar arroz, en un sistema que puede ser pregerminado”.
Uno de los beneficios de este tipo de rotación es que el pacú entrega el lote limpio, sin malezas y las plagas –especialmente el caracol, que ataca al arroz en sus primeras etapas–. Además, según Meichtry, “las heces del pacú fertilizan el lote, devolviéndole al suelo Fósforo, Nitrógeno y unos cuantos minerales más”.
“Por todo esto, vemos esta rotación como una sinergia: el arroz brinda la estructura de canal, el desagüe, los caminos, los sistemas de riego y alimento al pacú; y éste le devuelve un lote limpio, sin malezas, sin plagas y fertilizado para un nuevo ciclo de arroz. Todo cierra en términos de sustentabilidad”, destaca el arrocero.

La tecnología justa
Según Meichtry, para encontrar experiencias similares –aunque no iguales– del tipo de rotación que vienen llevando a cabo hace tres campañas, habría que trasladarse hasta China u otros países asiáticos. “En este sentido, podemos decir que es una innovación tecnológica, y que, al menos en la Argentina somos pioneros”, declara orgulloso.
En la misma época en que comenzaron a experimentar con la nueva rotación, estos emprendedores decidieron incorporar maquinaria Claas a su producción, al ver el desempeño de la cosechadora con orugas de goma sobre el cultivo de arroz en un campo vecino. “Lo importante en el arroz es cosecharlo en tiempo y forma, es decir, con una humedad de entre el 23 y el 18%. Si cosechás por encima de esa humedad, tenés granos verdes. Y si cosechás por debajo, podés empezar a perder calidad en los granos. Y cuando uno tiene muchas hectáreas, y sabe que el cultivo baja un punto por cada día de atraso, es fundamental tener la capacidad de cosecha para no perder calidad”, sostiene Meichtry, y agrega: “Aquí entra la funcionalidad de la oruga de goma, porque si bien lo ideal es cosecharlo en seco, es común que se realice con barro. Es decir, que si el arroz está para cosechar y ha llovido, o el lote no está en las condiciones que debería, se tiene que cosechar igual, no se puede esperar. Entonces, normalmente se entra cuando el suelo está blando y hay problemas de empantanamiento; y las orugas de goma hacen mucho más simple la cosecha con estas condiciones. Por eso es tan importante para los arroceros”.
Actualmente, la empresa cuenta con cuatro Lexion 750, que le otorgan una capacidad de cosecha de entre 20 y 25 hectáreas por día cada una, con un promedio de 7.500 kilos de arroz seco por hectárea. “Tenemos además otras tres máquinas con sistema stripper, que son más viejas, y que las utilizamos como apoyo. Pero en esta campaña, prácticamente no se usaron, resolvimos toda la cosecha con las máquinas Claas”, resalta. Además, señala que se comportan muy bien respecto a las pérdidas en cosecha: “Tienen un desempeño excelente, siempre por debajo del umbral límite”.
Tomado de on24.com.co